FORMANDO CONCIENCIA

Después de cumplir casi un año en un instituto bíblico, Al lugar a donde juré que nunca iría, me encontraba en una situación totalmente diferente a aquella que me caracterizaba a mi llegada. Me veía descansado, tranquilo, deseoso de pasarla bien y de continuar viviendo la experiencia que estaba cambiando mi vida. Me encontraba caminando en una dirección diferente, con los ojos abiertos pero a diferencia de antes en esta oportunidad podía reconocer el cambio que había sufrido con las palabras que salían de mi boca, con la forma en la que vivía las cosas, podía buscar propósito a cada cosa que hacía y encontrar en cada cosa que hacia un lugar de descanso, un nuevo propósito y un panorama más amplio que nunca antes.

Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales. Génesis 3:7

Por meses en ese lugar me había sentido como un carro blindado o como un hielo, intocable, había orado con el objetivo de sentir contentamiento, mas sin embargo ahora que lo sentía, me sentía como flotando en el aire. Me sentía como viviendo en una burbuja de aire que está sumergida en el agua, en donde todo alrededor era totalmente claro, transparente y visible. Me sentía como si hubiera recuperado mi conciencia, como si hubiera estado ciego y me hubiera vuelto la vista. 

Un sentido, una sensación y una capacidad de reconocimiento que durante años había creído tener y mantener a la perfección, pero que hasta ahora podía reconocer que no había tenido por mucho tiempo. Por primera vez en mucho tiempo puedo decir que disfrutaba de nuevo, que encontraba propósito en mi alrededor, que podía diferenciar en lo que estaba bueno o malo, en lo que tenía sentido o no y en lo que otros hacían o dejaban de hacer. 

Encontraba sazón, sentido y valor en lo que hacía. Incluso cuando inicialmente no se sentía de esa manera, de que se sintiera como si me estuviera drenando sangre del cuerpo de forma repetida, de que parecía como si la mortalidad y la sensibilidad tomarán lugar dentro de mí, de nuevo. De que se sintiera todo como si la felicidad hubiera vuelto a el lugar, que en algún momento de mi vida se había hecho oculto.

porque en Él vivimos, nos movemos y existimos, así como algunos de vuestros mismos poetas han dicho: “Porque también nosotros somos linaje suyo.” Hechos 17:28

Para este momento te preguntarás cuál es el objetivo de este testimonio, cuando lo escribía con lágrimas en los ojos, me encontraba al punto de la quiebra financiera sin entender que pasaría conmigo en los próximos meses, totalmente dependiente de Dios. A pesar de ello más feliz que nunca y con una palabra en la boca “Dios me ama y me cuida” y no me dejara. Palabras que antes no me creia, pero que hoy me creo, porque las siento. Palabras que se que pueden ser una realidad para ti también.

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