COMO CAÍDO DEL CIELO

Mientras esperaba por conocer el que sería mi futuro en los próximos meses, mientras me encontraba viviendo el día a día, mientras me encontraba disfrutando de las cosas a mi alrededor y de lo poco o mucho que me iba a sucediendo. Mi estado de ánimo cambió por completo, lo que podía comprar por poco o mucho dinero, ya no me sorprendía. Lo que me tomaba años o minutos en conseguir ya no se quedaba con mis pensamientos. Un estado emocional totalmente diferente para mi, porque no estaba acostumbrado a sufrirlo.

Lejos de mi normal, me sentaba a pensar en que estaba haciendo bien o mal, me sentaba a intentar reflexionar acerca de mi presente y soñar con mi futuro. Sin embargo en esos momentos no conseguía más que encontrar más que vacíos, que a pesar de que trataba no podía llenar porque en este preciso momento mis capacidades habían sido reducidas a cero.

Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas siempre están verdes. En época de sequía no se angustia,y nunca deja de dar fruto.Jeremías 17:7-8

Planeando, cómo había sido enseñado en mi carrera profesional, no encontraba forma de llenar o describir lo que estaba por venir; planeando me sentía frustrado, porque no era capaz de hacer lo que mejor hacía y/o más disfrutaba en mi vida profesional. Frustrado de ver mi situación, de verme mermado en energía y capacidad, tuve que optar por esperar el día a día, por disfrutar de las sorpresas y por tratar de vivir/ entender la expresión que usualmente manejamos para referirnos a un milagro “Como caído del cielo”.

Sin creerlo me encontraba de nuevo susceptible, vulnerable a cualquier cosa que pudiera suceder y sin opción para vivir de nuevo dependiente totalmente de Dios, en donde el mañana no estaba descrito por resultados o fórmulas matemáticas. Me encontraba como el hombre que en la horca suelto en el aire, pendiente de ser recogido por alguien que lo lleve de vuelta a la estabilidad, en donde respirar sea una acción dependiente únicamente de él.

Allí cualquier cambio me recordaba que no estaba en control, me recordaba que me había puesto en el lugar perfecto para que fuera solo mi fe y confianza en Dios, la que definiera lo que pasaría conmigo. Me encontraba en un estado similar al de muchos a mi alrededor, con la diferencia de que mi recorrido venía cargado de historias, responsabilidad y posiciones que por alguna razón Dios había permitido y que hoy me hacen diferente. 

Que te conceda lo que tu corazón desea; que haga que se cumplan todos tus planes. Salmos 20:4

Lleno de sueños como cualquier otro hombre, hice un listado de lo que estaba por lograr, registre mis escenarios perfectos, entendiendo que ellos solo sucedería si  Dios interviene de forma maravillosa. Registre un carro, una esposa, provisión para un año de gastos de más de 40.000 Euros, Viajes a diferentes países y adquirir mis papeles Europeos. 

Una lista de objetivos que tan solo se acercaba a lo que había cumplido en mis mejores momentos, pero que me había costado mi tranquilidad, descanso y tiempo de disfrute al lado de mis bendiciones. Que en esta ocasión, me exigía ocultar el quien fui años atrás y empezar a formar el en quien me había convertido ahora que Dios llevaba la brújula de mi vida. Ahora que Dios y solo Dios conoce el sentido en el cual se encontraba el sentido Norte

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