UN RETO A LA VEZ

Cuantas veces nos hemos encontrado, a solo unas horas de la evaluación que definirá cual será el siguiente paso que daremos, la calificación o el certificado que definirá una posición o una capacidad adquirida y/o frente a el resultado del cual podríamos decir, que dependerán la continuidad de nuestros planes en un lugar o en una condición. De Una calificación que no solo podría tener repercusión en nuestro hacer, sino también en nuestro querer y poder.

Ante circunstancias que como la ruleta en un bingo, definirán con total imparcialidad y azar el resultado obtenido, llevando la incertidumbre a una cuantía abismal y las posibilidades de acierto a un caso de suerte, ante circunstancias en las que la imagen del limbo, es nuestra mejor comparación y en las que pensar en algo seguro es un punto distante.

¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida?

Marcos 8:36

En donde nuestro estado mental y emocional es un constante sin sabor, en donde nuestra dependencia y fragilidad son máximas, a pesar de nuestra capacidad de resistencia o constancia, en donde la fuerza y la inteligencia no tienen valor, porque cualquier timo imprevisto podrían llevar el contador a ceros.

Una situación como en la que me encontré junto a mi esposa una tarde en un país extranjero hace algunos años, en la que mi vida organizada e independiente fue llevada de 100 a 0, en donde una familia feliz de una esposa e hijos, con todo lo materialmente deseado, fue reducida de 4 a 2 y mis finanzas y riquezas personales dejaron de ser la armadura que me daba valor y me servía de protección. En donde, en el pasar de unas horas pase del cielo a la tierra y había sido llevado a una realidad aparentemente ajena a mi común denominador, pero equivalente a mi punto a tierra.

¨Tragedia¨ y ¨vacaciones¨ dos palabras con poca relación y sentido en común, pero que resumían mis días fuera de casa, que se anteponían ante mi esposa y yo, como alternativas de futuro, sentimientos de desesperanza, desilusión, soledad, depresión y una enorme necesidad de estabilidad, de fe. Que incluso para el poderoso y la potente profesional que éramos yo y mi esposa, solo daban luz, de caídas emocionales abismales y que se resumieron en largos periodos de tristeza y bajas emocionales. Que permanecieron en mi vida durante un tiempo y que solo cambiaron unos años mas tarde, cuando en medio de lagrimas de dolor, gruñidos de frustración e ira conmigo mismo, usaba palabras de rechazo y clamor en dirección a Dios, mi vida cambio.

Un cambio que solo puedo resumir con palabras como ¨increíble¨ y que definen el cambio como la posibilidad de pasar, como el marcador de la mas rápida de las motos de 0 a 100, cuando entre lagrimas siento el susurro a mi oído y corazón de que una familia mas grande para mi, venia en camino. Espera, se cual es tu pensamiento en este momento…. pero no se le acaban de morir los hijos a este hombre hace un momento, ¿volverá a procrear una familia?, …. te puedo decir en respuesta a esa pregunta, aunque esas preguntas fueron mis primeras dudas, que no.

Ese día, sentí desde mi mas adentro, que recibía como promesa y reto que debía iniciar una fundación en donde recibiera a niños de familias que, como la mía, que en un accidente habían sido reducidas de 1000 a 0 y cuyos miembros en este caso niños, habían quedado incluso mas confundidos que yo y mi esposa, porque ni siquiera entendían o conocían la existencia de palabras como desilusión o depresión y su experiencia física había llegado mas rápido de lo normal.

Sensaciones o palabras de promesa que hoy 18 años mas tarde, direcciono a Dios, quien fue el único que en mi punto mas bajo y en el dolor mas grande de una tragedia, que dio vida a mi cuerpo y familia nuevamente, quien hiso de mis 2 hijos, a quienes aun extraño y recuerdo como si hubiera sido ayer cuando los tenia en mis brazos, a cientos de niños de los cuales hoy algunos ya son profesionales y de los cuales algunos hoy siguen nuestro ejemplo al servicio, en ubicaciones diferentes a la nuestra, en diferentes partes de Guatemala o de nuestra tierra natal USA.

“No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta”

Romanos 12:2

Hoy comparto esta, mi historia contigo no para que pienses en tragedias, novelas o milagros, aunque su relato, mi testimonio, entiendo podría resumir el significado de cualquiera de estas palabras, si no para animarte y decirte que incluso ahí donde hoy parece que no hay nada, Dios mi Dios y a quien te animo a conocer, tiene un reto para ti y que lo presentara en tu vida cuando sea su tiempo, perfecto, de uno a la vez …. estas son mis palabras, sin embargo la frecuencia la pone Dios y de pronto para ti es de mas de una a la vez…. Interésate, él espera por ti.

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