QUE PUEDO ESPERAR

En ciertos momentos de nuestra vida, sin llegar la pausa esperada, llegan a nuestras mentes inquietudes e interrogantes que parecen quitarle valor a todo lo antes fijado como un objetivo. Interrogantes que te hacen dudar acerca de que tan correcto es lo que estas haciendo o no, de la manera en que estas usando tu tiempo y de la realidad del valor que le has atribuido importancia.

Para mediados de enero, me encontraba estremecido entre pensamientos y objetivos, cuyos resultados parecían no llegar, sintiéndome como si hubiese traído a la realidad “las mostazas”, nombradas en la parábola que escuchamos con frecuencia en relación a lo que tener fe significa. Porque a pesar de que pasaban y pasaban los días, los resultados no tomaban lugar, me hacia mas viejo y veía que los logros que iban tomando lugar, no tenían el significado real que le había asignado.

Preocupado, frustrado o sobre extasiado, en realidad no sabia como explicar el como me sentía. Acaba de recibir los permisos que finalmente me autorizaban para trabajar y para residir en un país, donde por mas de 2 años, no había tenido una identidad real, en donde finalmente los proyectos emprendidos podrían hacerse realidad y en donde el pasar del tiempo me habían moldeado a el punto en que el valor que me había traído hasta este lugar, parecía haber dejado de existir.

“¡Oh afligido pueblo mío, atormentado y atribulado, volveré a construir para ti cimiento de zafiros, y de piedras preciosas haré los muros de tus casas”
Isaías 54:11

Sintiendo un sin sabor en lo que hacia, deseoso de ver alguno de mis proyectos florecer, me interrogaba acerca de que era lo que verdaderamente importaba, cuando llegue a este continente, pensaba en el desarrollo profesional, en el tener varios idiomas, un alto cargo de trabajo y experiencias internacionales lejos de casa. hoy tiempo después, habiendo logrado y cumplido cada una de mis ideas iniciales, veía como el tiempo me había mostrado que lo que creía, era solo que me había dejado vender, por las propagandas comerciales del mundo y que realmente lo que valía la pena era lo que había dejado atrás.

Para este punto dirás, que estoy en depresión, sin embargo yo te dire que no es así y te diría que mi mensaje alcanza este tono porque he entendido que solo viviendo el proceso pude entender el significado real de las cosas y que las cosas que por amor me fueron dichas, realmente tenían un contenido en profundidad, que este punto en mi vida, en el que había dado lugar a Dios, como mi única compañía incondicional, el se había encargado de dirigirme y sostenerme para entre las circunstancias alcanzar lo imposible.

Permitiéndome vivir todo, incluso mucho mas rápido, de lo que cualquier otra persona que conocía, había podido vivir, hasta llegar a el punto en el que estaba hoy con una sola palabra en la boca ¿Qué puedo esperar?, debo decir que inicialmente me sentía vacío y sin una respuesta que ofrecer, pero que entre oraciones pude entender que solo en ese momento había llegado justo al punto en que Dios me quería tener.

En donde mis fuerzas habían sido agotadas, el éxito personal había alcanzado su nivel mas alto de aceleración y en donde mi nivel de satisfacción seguía tan alto como cuando había empezado. En donde seguir adelante, a pesar de ser la única opción que tenia, ya no estaba totalmente seguro de si seguía el destino que había trazado en mi plan inicial.

Experimentando como un limbo temporal, debo decirte que lo único que me dio esperanza y ganas de mantenerme firme fue Dios, que llenaba mi corazón diciéndome, hijo haz llegado al punto del recorrido en el que te estaba esperando, para decirme ahora es mi momento de hacerte el relevo y mostrarte que solo marcabas en el principio de los que eran mis planes y porque has creído ahora veras mi mano actuar. No lo entendía del todo, pero empezaba todo a cambiar, hasta el punto en que mi situación tomaba lugar.

Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos.  Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender.
Salmos 139:1-6

Con esto animarte a que si estas en esta situación hoy, en la que no sabes que esperar, te detengas, recuerdes recordar y pongas a el señor en medio, porque puede ser el momento en el que todo empieza tomar lugar y puedes estar viviendo el punto en el que un avión llega a su altura correcta y tras haber superado todos los potenciales tropiezos, alcanza la velocidad de crucero, para soltar el acelerador y andar.

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